¿El éxito es equivalente a la felicidad?
“El éxito no es la clave de la felicidad. La felicidad es la clave del éxito. Si te gusta lo que haces lo lograrás”
Albert Schweitzer
¿El éxito es equivalente a la felicidad?. Cada persona lidia con distintas situaciones o distintos factores que aportan la felicidad a su vida. Al no haber un molde fijo, cada persona tiene una perspectiva diferente sobre dicha felicidad, por ello es difícil concluir una solución a la clave de la felicidad. La clave de dicha felicidad está en cada una de las personas. Un ejemplo es aquellas que valoran las experiencias por encima de las pertenencias, mientras que para otras es al revés. Para otras, la gratitud y el ser feliz con menos es la clave de la felicidad, por ello encuentran un gran aliado en el minimalismo.
El éxito aporta felicidad, pero no solo el éxito en el sentido monetario o laboral – porque sí–. Superarnos a nosotros mismos, realizar con éxito tareas que le ayudarán de una forma u otra a nuestros seres queridos, es el tipo de éxito que aporta la felicidad inmediata.
¿Qué es el éxito?
Por los sinónimos que muchas personas le dan al éxito, se puede entender que lograr las metas es el único camino a la felicidad. Sacrificio es una de las palabras más asociadas al éxito. “Debemos sacrificarnos para lograr nuestras metas”.
Sin embargo la palabra Sacrificio significa hacer algo que no nos gusta. Es de ahí donde nace la creencia de que se tiene que sufrir para tener éxito. Que solo así valdrá la pena. por ello preguntamos ¿El éxito es equivalente a la felicidad?
Ver la felicidad desde esta perspectiva puede ser frustrante. Esperar a ser felices sólo cuando se logre el éxito cuando existe la posibilidad de no lograr las metas y por consecuencia estar lejos de sentirnos plenos. Así como conseguir nuestros objetivos sin lograr sentirnos felices. Lo que da una sensación de insatisfacción y el pensamiento de que en realidad esa no era nuestra meta y colocar en frente una nueva.
¿Qué es la felicidad?
Es un estado de ánimo que causa bienestar. Para entender lo que es la felicidad tiene que vivirse, del mismo modo que tiene que vivirse lo opuesto. Solo así podrá haber diferencia y la capacidad de apreciarla.

Es ahí donde nace el cuestionamiento de ¿Por qué solo permitirnos esa felicidad al lograr una meta? Hay mucho más en la vida. Son dos conceptos que no necesitan estar ligados necesariamente. Es claro que el éxito nos puede dar felicidad, pero no es una condición. Si no se trata de una recompensa por hacer nuestro trabajo bien y un motivante para continuar. Pero la felicidad también está permitida al planear la meta, el ejecutarla y al terminarla. El sentirse pleno debería ser posible el mayor tiempo posible y no ser una condicionante al cumplimiento del objetivo.
Sin embargo, la realidad de la vida es que es cíclica. Que habrá tiempos buenos y tiempos malos. Y no es imposible prolongar más los tiempos felices y acortar los malos. Parece tan sencillo como el decir “Si lo que haces no te da felicidad, renuncia a ello” y en seguida las excusas saldrán a flote, pero la vida es muy corta para no ser felices. Es mentira que solo el sacrificio nos dará felicidad. No pierdas tu tiempo pensando que algún día serás recompensado y feliz, puedes serlo desde ahora.
Consejos para alcanzar la felicidad y el éxito en el trabajo
- Averigua qué es lo que te apasiona: Conocer a fondo quiénes somos como personas y cuáles son nuestras pasiones puede ayudarnos a llevar vidas satisfactorias. Medita sobre ti mismo para conocerte lo suficientemente bien como para que tus intereses se unifiquen con tus habilidades.
- No tengas miedo al fracaso: El mundo ha cambiado mucho los últimos años y todos con él. Debemos ser más flexibles y adaptables. Vivimos en una cultura donde se dice que si te esfuerzas lo suficiente el cielo es el límite, sin embargo, hay muchas personas infelices por perseguir los estándares que se colocaron para ellos solo porque era el camino seguro. Puede que al principio te de miedo, pero es mejor arrepentirse de hacer algo y fracasar, que arrepentirse de no hacer nada.
- Rodéate de personas positivas, felices y exitosas: A veces olvidamos esta lección tan básica e importante. Esos amigos que son tan negativos que nos hacen sentir mal con nosotros mismos no deben tener una prioridad fuerte en nuestra vida. Mejor encuentra a personas positivas que puedan ayudarte a convertirte en una mejor versión de ti mismo.
- No te compares con los demás: Compararnos nos hace ver sólo una parte de la moneda, en la que ellos lo tienen todo. Pero no vemos lo que hay detrás; sus fracasos, inseguridades, etc. La verdad es que todos luchamos contra algo, así que síguelo intentando y mantente positivo.
- Aprende a decir “NO”: Es tentador decir que sí a todo. Para complacer a la gente y hacerla feliz. Pero esto a su vez trae exceso de trabajo y sentido de insatisfacción. Aprender a decir “no” es difícil pero necesario para el éxito y la felicidad.
Cuatro modelos que seguimos para encontrar la felicidad
Según Ben-Shahar, buscamos la felicidad tomando decisiones siguiendo uno de estos cuatro modelos.
- El hedonismo: Cuando se tiene la creencia de que se puede mantener la felicidad pasando de una actividad placentera a otra, sin darle más importancia a cualquier propósito futuro.
- La carrera de las ratas: Están en el extremo opuesto, son incapaces de sentir felicidad en el presente por la creencia de que la alcanzarán en el futuro.
- El nihilismo: Son las personas que creen que hagan lo que hagan no alcanzarán la felicidad. Estas personas han perdido toda esperanza de ser felices.
- La felicidad: Son las personas que se involucran en actividades con las que disfrutan y tienen significado para ellas y que, además, alimentan un futuro en el que también disfrutarán y será significativo. Viven tanto para hoy como para mañana.
Según el mismo profesor, las personas experimentamos nuestra ocupación de una de estas tres maneras:
- Como un trabajo que nos permite vivir.
- Como una carrera motivada por el dinero, el prestigio y el éxito.
- O, como una vocación, una tarea realizada como un fin en sí mismo.
Si somos personas con uno de los tres primeros patrones de conducta citados, cuando nos preguntemos qué tipo de ocupación queremos, nos fijamos en los empleos que sabemos hacer y que más nos remunera. Entre ellos seleccionaremos la opción que nos hará disfrutar más. Pero la cuestión de hacer algo cuyo propósito tenga sentido para nosotros no entrará en nuestro horizonte. Y esta es la razón por la que la mayoría acaba haciendo un trabajo o una carrera, en lugar de desarrollar una vocación.
Para buscar y encontrar nuestra vocación debemos preguntarnos “¿Qué actividades dan sentido a mi vida?” entre ellas, “¿Con cuál disfrutas más?” para finalizar con “¿Puedo ser constante para realizarla?”.
¿Qué pasa cuando nuestro trabajo no es vocacional?

La mayoría de las personas pasamos la mayor parte de nuestro tiempo con el sentimiento de que estamos esclavizados, no por un régimen, sino por factores que nos auto imponemos, como el prestigio, el deseo de agradar, la obligación o el miedo. Así, la mayoría experimentamos la vida como una serie de tareas que tenemos que llevar a cabo en lugar de como la experimentan las personas creativas, ya sean artistas, empresarios, o padres, como una actividad que continuamente aprenden disfrutando.
“Si tienes un modo más altruista de interactuar con las personas y convertirte en un líder que conoce a sus empleados, tendrás un lugar de trabajo más positivo y productivo.”
Seppälä a CBS News
Una idea muy similar a la del profesor Wharton Adam Grant, que asegura que la generosidad es la clave del éxito en el trabajo. Así podemos avanzar en el cuestionamiento ¿El éxito es equivalente a la felicidad?
Entonces sabemos que el éxito y la felicidad no son términos mutuamente excluyentes. De hecho, puedes tener éxito y ser feliz al mismo tiempo si sigues las sugerencias que te presentamos anteriormente. Aprendemos quiénes somos debido a las experiencias que vamos superando, a todas las batallas que vamos conquistando al final de cada día.
El éxito es muy simple, ponernos una meta y cumplirla,siempre tenemos que buscar superarnos y ser mejores. Pero también, y más importante, en todo este proceso tenemos que ser felices.
Así que concluimos que la felicidad no es el éxito. La felicidad debe ser parte del proceso del éxito y de nuestra vida. Si te ha gustado ¿El éxito es equivalente a la felicidad? Continúa con Cómo identificar un ambiente laboral tóxico.










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