Cómo tener el mejor primer día de trabajo
Somos conscientes de que el primer día de trabajo es algo que, por lo general, nos da bastante miedo y nos resulta a veces complicado. Es un sitio nuevo, lleno de personas nuevas a las que no conoces y con las que tendrás que trabajar codo a codo. Parece casi imposible, pero no es así, si hay un método para tener el mejor primer día de trabajo. Todos hemos pasado por ello, así que guarda la calma. Es algo totalmente normal y, por eso, daremos consejos que te pueden orientar y ayudar a superar con éxito ese fatídico primer día de trabajo.
Si tu primer día de trabajo se acerca, seguramente estés experimentando una mezcla de emociones. El entusiasmo es una de ellas, pero también cierta ansiedad por enfrentarte a algo desconocido. Deseas dar una buena impresión porque sabes que el primer día marcará la pauta para el resto de tu historia en la empresa.
Un nuevo entorno de trabajo, caras nuevas y dinámicas de oficina distintas a las que acostumbras son algunas cosas a las que deberías enfrentarte. En este artículo, te damos algunos consejos para tener un primer día de trabajo exitoso.
Cómo sobrevivir el primer día de trabajo
Estos consejos te serán útiles no solo para el primer día de trabajo, sino también son totalmente aplicables a prácticas universitarias y cualquier otro tipo de situaciones nuevas que te den nervios y a las que no sepas bien cómo enfrentarlas. Sin más dilación, cómo tener el mejor primer día de trabajo.
1. Conoce los nombres de los compañeros

A todas las personas nos gusta que nos llamen por nuestro nombre. Por ello, es importante que memorices los nombres de los compañeros para hablarles correctamente. Como consejo personal, tengo anotados los nombres y sus funciones en una libreta, ya que el recordar nombres siempre ha sido un problema para mí, sobre todo después de las múltiples presentaciones del primer día de trabajo. Son de admirar las personas que se acuerdan de los nombres así de primeras. Existen trucos muy creativos para memorizar nombres, puedes buscar uno que te ayude en este primer punto sobre cómo tener el mejor primer día de trabajo.
2. Cómo presentarte
En menos de 30 segundos debes presentarte a tus compañeros. ¿Por qué en 30 segundos o menos? Cuando pasa más de medio minuto dejamos de prestar involuntariamente la máxima atención. Por ello, en este tiempo debes contar quién eres, qué hacías antes del trabajo actual y qué funciones vas a desempeñar en la nueva empresa.
Como dato interesante ¿Sabías que esta presentación se llama discurso de ascensor “elevator pitch”? Proviene de la idea del tiempo que tarda un ascensor en subir 6 o 7 plantas. En ese tiempo te puedes encontrar a una persona de recursos humanos o una oportunidad, y debes presentarte y venderle un negocio — venderte a ti mismo— en el tiempo que está presente en el ascensor.
La verdad que estas situaciones solo pasan en el cine y lo normal es utilizar este “discurso de ascensor” en rondas de inversión o para presentarte con compañeros, sin ser tan agresivas, como podría suceder en la ficción cinematográfica. Acaso, no es memorable el “elevator pitch” de Will Smith en la película “En busca de la felicidad”.
3. Relájate y sonríe – Cómo tener el mejor primer día de trabajo
Respira profundamente antes de entrar y trata de relajarte para que puedas dar lo mejor de ti. Duerme bien el día anterior y mantén tu mente tranquila. Apaga tu celular para que no tengas distracciones. Sonríe y recuerda que te eligieron a ti de entre varios candidatos más, así que facilítate y disfruta el momento.
El lenguaje corporal también es importante. Procura sonreír y mirar a los ojos cuando te presentan a alguien nuevo, preséntate diciendo tu nombre y demuestra con tu actitud el entusiasmo que sientes por estar ahí. Además de tus estudios y habilidades, estas cuestiones te ayudarán a saber cómo tener el primer mejor día de trabajo. Un consejo personal es que antes de entrar a la oficina o al lugar donde conocerás a todos tus compañeros o jefes hagas una pose de victoria. Ya sea con los puños en la cintura y sacando el pecho o con los brazos estirados en “V” o cualquiera que funcione para ti, te ayudará a entrar en confianza. Creará la ilusión de que ya has triunfado y con ese espíritu te será más fácil perder el miedo.
4. Muestra seguridad en tí mismo

Esto es vital y lo mejor es que tienes motivos para confiar en ti mismo en esta ocasión. Recuerda que, si te han seleccionado a ti entre probablemente muchos otros candidatos, es por algo. Así que repítete a ti mismo que eres el mejor candidato para ese puesto de trabajo y eso te ayudará a ganar confianza y seguridad para superar el primer día en la oficina.
5. Por lo que más quieras ¡No llegues tarde!
Ojito con la puntualidad, sobre todo el primer día de trabajo, que no cuesta nada levantarse un poquito antes y estar allí con 10 minutos de antelación. A tus superiores les gustará eso y mostrará interés y compromiso de tu parte. Así, en ese ratito podrás ir presentándote, saber cuál es tu sitio, etc.
Antes de tu primer día de trabajo, es conveniente que practiques tu recorrido por lo menos dos veces en tu horario de entrada, para que te des una idea de cuánto tiempo te tomará llegar a la oficina. Prueba con distintas rutas para que encuentres la más eficiente.
Siempre es importante llegar puntualmente al trabajo, pero el primer día lo es aún más. Sal de casa con mucha anticipación, previniendo cualquier contratiempo. Ya que nunca se sabe lo que puede pasar: Demasiado tráfico, algún bloqueo a la circulación, que retrase o se descomponga el transporte público, etc. No querrás llegar pidiendo disculpas y dando explicaciones en un día tan importante.
6. Importancia del outfit
Es importante ir bien vestido a una entrevista de trabajo o a una comida/cena de empresa. Sin embargo, por si todavía queda alguna duda, sí, también es importante ir bien vestido al trabajo el primer día. No es necesario que vayas de traje, eso ya pasó de moda. Busca opciones cómodas y que den buena presentación para esa primera impresión.
No olvides informarte sobre la política de empresa sobre la forma de vestir, porque en algunas compañías hay una serie de pautas, como no llevar tenis deportivos, no llevar vestidos o faldas cortas, no llevar camisas de manga corta, etc. El primer día es un día de prueba, así que podrás echar un vistazo a cómo van tus nuevos compañeros.
7. Atento a todo lo que te cuenten

Da igual si se trata de formación básica y vital sobre la empresa o una anécdota súper graciosa de algo que le pasó a un compañero hace 3 años en la cena de empresa; ¡debes prestar atención a cualquier cosa que te digan! Esto está claro que no solo se aplica al primer día de trabajo, pero sí en especial, porque es cuando más perdidos vamos a estar cuando más información vamos a recibir. Nadie dijo que los comienzos fueran fáciles, pero no te preocupes en exceso no entres en pánico. Es un buen momento para hacer cualquier tipo de pregunta y resolver las dudas que puedas tener.
Obviamente tienes que preguntar cosas lógicas que dejen ver tu gran interés en tu nuevo puesto de trabajo, no hacer preguntas que puedan reflejar falta de conocimientos en la materia o que se puedan considerar una tontería.
Aquellas cosas de las que estés seguro de que debes hacer, demuestra decisión y confianza a la hora de hacerlas, pero procura que no parezca soberbia tampoco. Toma decisiones de forma sabia y dejarás a todos impresionados en tu primer día.
8. Prepara preguntas inteligentes – Cómo tener el mejor primer día de trabajo
La plataforma de orientación profesional y postulación Indeed, aconseja preparar preguntas inteligentes. Seguramente tienes muchas dudas sobre tus nuevas responsabilidades, por lo que podrás anotar todas ellas días antes de asistir por primera vez a tu nuevo trabajo. De esta forma, podrás formularlas mejor y no te olvidarás de ninguna.
Procura que no sean cuestiones básicas, que se supone que deberían ser de tu conocimiento desde antes de presentarte a ese puesto en particular. Otra cosa que puedes hacer es investigar por tí mismo, de esta manera, tus preguntas podrán ser más elaboradas e informadas.
Al formular preguntas prácticas, demostrarás interés y ganas de aprender. Sin embargo, no caigas en el error de hacer demasiadas o interrumpir todo el tiempo. Espera a ver si tus dudas se responden durante las charlas de introducción. Si no es así o si te surgen nuevas preguntas, espera el momento indicado para hacerlas.
9. Observa a los demás y respeta los tiempos.
Queremos decir que, por ejemplo, podrás descansar siempre y cuando sea el momento de descanso. Si no te dicen una hora concreta, siempre puedes preguntar y, si no, ver en qué momento descansan los demás compañeros. Normalmente te invitarán a unirte a ellos en el descanso.
Respecto al trabajo y los encargos, ten en cuenta que, si te han pedido algo para un momento concreto, has de cumplir con la fecha y hora de entrega. No puedes posponerlo, ya que probablemente la persona que te lo ha pedido, lo necesite para ese momento exacto. A veces, las cosas escapan a nuestro control y se retrasan, pero procura evitar que te ocurra, sobre todo en el primer día de trabajo.
10. Evita las distracciones
Esto es vital para que la parte de ser puntual en las entregas se cumpla. En algún momento te sentirás tentado a echar un vistazo a tus redes sociales o tendrás ganas de enviar un WhatsApp a quien sea para contarle lo que sea. Pero en teoría no se puede y mucho menos se debe, sobre todo porque lo más probable es que tu jefe no lo vea con buenos ojos.
Sin embargo, cada vez son más las empresas que no ponen peros al uso de smartphones siempre y cuando se cumpla con los objetivos y los plazos de entrega. Aun así, si quieres evitar este tipo de distracciones, lo que puedes hacer es dejar tu teléfono en el bolso —o en su defecto abrigo, mochila, o lo que sea que hayas llevado contigo a la oficina— y si no, en un cajón. Para saber cómo tener el mejor primer día de trabajo evita las distracciones todo lo posible.
11. Hora de irse a casa
No es tan sencillo como parece, pero tampoco es nada descabellado. Siempre se supone que tendrás un horario preestablecido tanto para entrar como para salir, salvo en algunos puestos de trabajo en los que se dispone de un horario flexible. Lo importante es cumplir con nuestras horas de jornada laboral. No obstante, a veces llega la hora de salir y resulta que no hemos terminado algo que es urgente, en ese caso, sentimos mucho decírtelo, pero no te deberías ir.
Es probable que no te veas en esa situación en tu primer día de trabajo. No obstante, cuando llegue la hora de marcarte nuestro consejo es que avises de que te vas y que, por educación, preguntes si alguien necesita que hagas algo más o que si puedes echar una mano a algún compañero con algo. Eso te dará una muy buena imágen.
Cómo tener el mejor primer día de trabajo
Es probable que el primer día de trabajo no lo dediques a realizar las funciones para las que se te contrató. Generalmente, los empleadores tienen un protocolo para incorporar a los recién llegados que consiste en brindar información sobre la empresa, dar un recorrido por las instalaciones y presentar a los compañeros de trabajo. Prepárate para tomar notas, ver videos o participar en charlas, llenar formularios y conocer gente nueva.

La mejor manera de dar una buena impresión es mostrar una actitud positiva y receptiva desde un inicio. Para lograrlo y tener un primer día de trabajo exitoso, intenta seguir los consejos anteriores. Esperamos que estos consejos para el cómo tener el mejor primer día de trabajo te hayan ayudado a calmar la ansiedad y a sentirte mejor preparado para el gran día ¡Buena suerte!
Si la lectura Cómo tener el mejor primer día de trabajo te ha gustado, lee también Cómo organizar el tiempo en la oficina. Y sigue educando tu espíritu laboral.
“Yo soy el tipo de persona que, si me hacen una pregunta y no sé la respuesta le diré que no la conozco, pero le apuesto que sé cómo encontrar la respuesta y la encontraré.”
Will Smith en la película En busca de la felicidad










2 comentarios