Comunicación asertiva
La comunicación asertiva es la habilidad para exponer comentarios u opiniones de forma respetuosa, sin que nadie se sienta ofendido.

Se basa en una actitud personal positiva la hora de relacionarse con los demás y consiste en expresar valoraciones evitando descalificaciones, reproches y enfrentamientos. Esto implica que la comunicación asertiva es la vía adecuada para interactuar con las personas.
Como explica Alfonso Aguilar, experto en comunicación e instructor en Udemy Business
“La asertividad es la herramienta o capacidad de expresar lo que uno quiere, piensa y siente de manera honesta, correcta y directa, sin que afecte las intenciones del interlocutor y respetando siempre lo que la otra persona siente y piensa. Decimos que alguien es asertivo cuando muestra preocupación por la otra persona y busca comunicarse con transparencia, sin dañar o afectar los intereses, sentimientos y dignidad de un tercero”.
Alfonso Aguilar
Comunicarse de manera asertiva, favorece las emociones positivas en uno mismo y en los demás. Mejora la autoestima y genera sentimiento de autosuficiencia.
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¿En qué consiste la comunicación asertiva?
Dentro del estilo asertivo podemos encontrar varias características a nivel verbal, no verbal y paraverbal:
- Conducta verbal: Para que la comunicación verbal sea coherente con la comunicación no verbal, es importante observar nuestro tono de voz; éste ha de ser adecuado. Debemos mantener contacto visual, ya que esto indica interés y facilita las relaciones. No interpretar los gestos de nuestro interlocutor.
- Conducta no verbal: Es importante mostrar seguridad con nuestro cuerpo al mismo tiempo que emitimos el mensaje y no ponerse agresivo, de este modo conseguimos toda la atención de nuestro interlocutor.
- Conducta paraverbal: Utilizar un tono de voz calmado y constante, respetar los silencios y tener un ritmo regular durante la emisión del mensaje.
La asertividad, como habilidad comunicativa, favorece saber decir “no” cuando no se está de acuerdo con el mensaje sin generar conflicto alguno.
La asertividad incluye 3 áreas:
- Autoafirmación: Es decir la capacidad de cada individuo de defender sus derechos y expresar sus opiniones.
- Expresión de sentimientos positivos: Hacer o recibir elogios y expresar agrado y afecto.
- Expresión de sentimientos negativos: Capacidad para manifestar nuestra disconformidad o desagrado de forma adecuada y, además ser capaces de encajar las críticas que recibimos del resto de interlocutores.
Una persona asertiva se conoce y se muestra fiel a sí misma, es consciente de sus sentimientos y deseos en cada momento, trata de defender sus derechos sin olvidar, por supuesto, los de los demás, se comunica de una manera clara, maneja bien sus emociones y sentimientos y es capaz de ponerse en el lugar de la otra persona, también, presenta una sana autoestima y es capaz de afrontar de una forma tranquila los conflictos, fracasos y éxitos.
Claves para lograr una comunicación asertiva
Aquí te compartimos algunas claves importantes para lograr una comunicación asertiva:
Cuida tu discurso
No solo es importante tener algo que decir, también lo es la manera en la que se hace, no es lo mismo hablar desde un punto pasivo-agresivo a hablar desde el respeto y la empatía.
Sé breve
Al momento de comunicarse es importante ser directo/a con el discurso, no hace falta darle muchas vueltas al asunto para comunicar una idea.
Habla con claridad
La claridad de ideas es necesaria para poder transmitir un mensaje limpio, tener claro lo que se quiere decir hará que sea más sencillo comunicarlo y se evitará interpretaciones erróneas.
Confirma el mensaje
Asegurarse de que el mensaje se haya recibido de manera correcta, confirmado con el interlocutor/a.

Sé correcto/a
Comunica todo lo que se tiene que decir de manera respetuosa y sincera ante la situación, sin dejar a un lado la empatía.
Sé coherente
Domina las palabras de forma consistente y ordenada, mantén la conversación clara y lógica.
Detalles que acompañan la comunicación
La comunicación asertiva está acompañada de distintos detalles y complementos como:
- Contacto visual directo: Sirve para que el interlocutor no se sienta intimidado.
- Tono de voz: Este debe ser fuerte, pero no agresivo. Hay que evitar alzar la voz.
- Postura: Se debe alcanzar un equilibrio entre parecer demasiado agresivo y demasiado débil.
- Expresión facial: Es vital no demostrar ansiedad, ira o temor.
- Claridad y honestidad: Hay que usar palabras específicas que comuniquen claramente lo que queremos decir.
- Momento adecuado: Hay que estar atento al entorno y tener conciencia para conversar en el momento adecuado.
- Sin amenazas: No se debe amenazar ni culpar a terceros.
- Sin críticas: Es importante que no te critiques a ti mismo, ni a las otras personas.
- Positivo: Una solicitud hecha de forma positiva tiene muchas más posibilidades de ser eficaz que una petición negativa.
Practicar y desarrollar tus habilidades de comunicación asertiva en el trabajo y de manera personal, puede requerir algo de tiempo.
Pero si se toma el tiempo y dedicación adecuada, obtendrás mejores resultados acompañada de muy buenos beneficios que puedes poner en práctica en tu vida cotidiana o bien pueden impulsar tu carrera al siguiente nivel.
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