En México, como en muchas partes del mundo pasamos gran parte de nuestro tiempo en el trabajo ya que es una parte integral de la vida de cualquier persona. Regularmente, después de trabajar y volver a casa, estamos tan cansados que nuestras relaciones con otras personas se reducen e interactuamos más con los compañeros de nuestra área que con las personas que conforman nuestro entorno personal. Mientras que en el trabajo, nos preocupamos tanto por realizar nuestras actividades que apenas nos da tiempo de interactuar con nuestros colegas.
Para muchas personas, separar la vida privada de la profesional es muy complicado. Sin embargo, ¿Las buenas relaciones laborales pueden ser útiles en los deberes diarios? ¿Cómo pueden afectarnos durante la era Covid? ¡Déjanos explicártelo en este artículo!
¿Por qué es útil tener una buena relación laboral con tus colegas?
Los seres humanos somos individuos sociales: anhelamos amistades y relaciones positivas al igual que necesitamos de la comida y el agua para subsistir. Por lo tanto, cuanto mejores sean nuestras relaciones en el trabajo, más satisfechos nos sentiremos y más productivos seremos.
Hoy, desgraciadamente por la pandemia, muchos de los nuevos trabajadores o de los estudiantes recién egresados que se incorporan al mercado laboral, no cuentan con buenas relaciones laborales, debido al distanciamiento y a la nueva modalidad de Home Office. Pero, a pesar de eso no es imposible generar un ambiente constructivo con tus nuevos compañeros de empleo.
¿Cómo construir una buena relación laboral?
Son muchas las características que conforman una buena relación laboral, pero de todas ellas se necesitan cuatro pilares fundamentales:
- Confianza absoluta: Esta es la base de todas las buenas relaciones. Cuando confías en tu equipo y colegas, formas un vínculo fuerte que te ayuda a trabajar y comunicarte de manera más efectiva. Si confías en las personas con las que trabajas, puedes ser abierto y honesto en tus pensamientos y acciones, y no necesitas perder tu tiempo y energía “cuidándote la espalda”.
- Respeto mutuo: Si respetas a las personas con las que trabajas, aprecias sus aportes e ideas, harás que ellos valoren las tuyas. Al trabajar en conjunto, puedes desarrollar soluciones innovadoras basadas en el conocimiento, la experiencia y la creatividad compartida.
- Apertura a la diversidad: Las personas con buenas relaciones no solo toleran una amplia variedad de personalidades y opiniones, sino que también están dispuestas a escucharlas. Por ejemplo, cuando amigos y colegas tienen opiniones que difieren de las tuyas, tomate el tiempo para considerar lo que tienen que decir y ten en cuenta sus conocimientos al momento de tomar decisiones.
- Comunicación directa: Nos comunicamos todo el día, ya sea que enviemos correos electrónicos y mensajes de texto o nos encontremos cara a cara. Cuanto mejor y más eficazmente te comuniques con las personas que te rodean, más ricas serán sus relaciones. Todas las relaciones efectivas dependen de una comunicación honesta.
Juntos, pero por separado
Desde hace más de un año que el mundo enfrenta la pandemia por Coronavirus. Siempre que fue posible, las empresas intentaron enviar empleados a sus hogares para trabajar. En muchos casos, resultó que tales condiciones funcionaron bastante bien: la eficiencia del trabajo no disminuyó. El desafío, sin embargo, es que trabajar de forma remota dificulta mantener las relaciones de equipo.
Si bien es cierto que el Home Office no es una novedad, fue a partir del 2020 cuando la mayoría lo experimentamos por primera vez de manera tan generalizada y durante tanto tiempo.
Por supuesto, cuando trabajamos en casa, apreciamos el hecho de que tenemos más tiempo para la familia o incluso para garantizar el equilibrio entre el trabajo y la vida. Sin embargo, también es un hecho que hasta ahora una gran parte de nuestras relaciones sociales se han desvanecido con los compañeros de trabajo.
La manera de mantener una buena relación laboral remota con todo nuestro equipo de trabajo es a través de la herramienta invaluable conocida como Internet. Hoy en día son muy populares muchas aplicaciones que, a diferencia de una llamada telefónica estándar, nos permiten sostener una conversación con mayor interacción a través de videoconferencias.
Durante la videoconferencia, se puede discutir todos los asuntos importantes del trabajo, pero al mismo tiempo también tenemos la oportunidad de charlar sobre temas que no tienen nada que ver con el trabajo. Esto nos recuerda lo que es hablar entre compañeros, separando por un momento los deberes laborales de las relaciones sociales.
Aspectos a considerar para mantener una buena relación laboral por videollamada
- Comunicación asertiva. Darnos cuenta de las diferencias que existen entre nosotros y las personas con las que interactuamos nos permite desarrollar una forma de comunicación eficaz. La clave es descubrir y comprender las diferencias derivadas del temperamento de cada persona y saber cómo llevar ese vínculo con los colegas.
- Respeto y límites. El exceso de confianza, la curiosidad y la falta de tacto tienen un impacto negativo en las relaciones. Deben reconocerse los límites que surgen de la naturaleza de la relación y saber cuándo es el momento de trabajar y cuándo el de charlar.
- Mundología. La cultura personal es uno de los pilares sobre los que se basan los contactos profesionales. El hecho de que estemos bien educados se evidencia, por ejemplo, en la puntualidad, el vocabulario, la capacidad de comportarnos en diversas situaciones o incluso en la forma de vestirnos. Estar siempre puntual en las conferencias y juntas virtuales denota un gran respeto al tiempo de tus colegas y supervisores.
- Buenos gestos. Las pequeñas y amables expresiones de interés, como una sonrisa, preguntar cómo se encuentran o felicitar a un integrante del equipo por alguna cuestión personal (cumpleaños) también ayudan a formar relaciones más cercanas.
- Sentido del humor. Es una herramienta eficaz para mantener una atmósfera ligera y positiva. A la hora de bromear, considera el nivel de sensibilidad de las personas a las que se los va a contar. Una broma mal ejecutada puede provocar un distanciamiento en todo el equipo, pero una broma atinada puede hacer que se rompa el hielo entre los integrantes del equipo.
Conclusión
Todas las empresas pueden beneficiarse al mantener un ambiente laboral sano. Sin embargo, es difícil ser productivo, motivado y comprometido cuando los empleados no se agradan, compiten entre sí y no se preocupan por vivir en armonía unos con otros.
Recuerda, las relaciones con las personas de nuestra área de trabajo no caen del cielo, las construimos nosotros mismos y tenemos influencia en cómo lo hacemos. Un buen equipo es el que se conforma de buenos integrantes. No todos tenemos que llevarnos bien, pero el ambiente de apoyo, ayuda y empatía genera un efecto muy positivo en toda la organización.










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